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Viernes, 25 de septiembre de 2020
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REFUGIOS

Los nueve escondites bajo el suelo de Elche

Repasamos junto al historiador Miguel Ors los nueve refugios de guerra construidos en 1938 para escapar de la ciudad en caso de bombardeos. Muchos siguen hoy intactos bajo nuestros pies

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22/02/2014 - @SalvaElx

Las escaleras encontradas en las catas del Mercado Central, no sólo han abierto la entrada a un refugio de la Guerra Civil, sino que además han despertado la curiosidad de muchos ilicitanos por este tipo de construcciones subterráneas y su historia. 

La imagen cinematográfica que tenemos de los refugios de guerra, como espacios rectangulares y amplios, no se corresponde con la realidad que hay bajo nuestros pies. Prueba de ello son las imágenes que mostró TeleElx [minuto: 1`55"] de los túneles bajo el Mercado Central, que conectan la plaza del Gran Teatro con la pasarela mediante unos estrechos pasillos.

"Se trata en muchos casos de túneles de escapatoria más que de refugios", apunta el historiador Miguel Ors, quien recuerda que no hicieron falta durante la Guerra Civil porque Elche "por suerte no fue bombardeada".

 
El mapa de los refugios - [pincha en las palabras en rojo para ver el mapa]

Según un mapa elaborado por el delineante, Antonio Ródenas, hay catalogados nueve túneles bajo la ciudad. Siguiendo su numeración, el primero corresponde al Paseo de Germanías, cuyo acceso estaba en el colegio Las Graduadas (actual Miguel de Unamuno). El segundo estaba en el Raval, desde la puerta de la iglesia de San Juan hasta la ladera pasando por la Plaza Mayor del Raval, donde en 1955 se desplomó el techo del túnel, hundiendo la plaza. En Puertas Tahullas, bajo el huerto de Puertas Coloradas está catalogado el tercero.

En el casco histórico de la ciudad encontramos tres juntos, con salida a la ladera del río. El nº4 discurría entre la plaza del Gran Teatro y la pasarela; cuya entrada se ha encontrado en las catas junto al Mercado Central. El siguiente conectaba con la Pescadería (actual plaza de las Flores). Y el nº6 entre Santa María y la Casa de la Festa, a la altura de TeleElx. 

El séptimo discurre bajo el Carrer Ample y el Convento de la Merced; sin salida al río. Al igual que el nº8 que está en la calle Alpujarra, bajo el actual colegio de Ferrández Cruz. El último catalogado está junto al Huerto del Cura, bajo el parque don Julio

Existieron más refugios repartidos por el resto de la ciudad (Facasa, Altabix...). Estos escondites no están datados en este mapa porque se trataban de almacenes subterráneos de fábricas.
 


Construcciones bajo mínimos

La entrada encontrada en las catas, correspondiente al refugio nº4, conduce a unas escaleras que descienden veinte metros bajo tierra, unas cuatro plantas. "Lo que más sorprende es que fueron construidos por niños, mujeres y ancianos, ya que los hombres en edad militar estaban en el frente", apunta el historiador.

Pese a que la Guerra Civil comenzó en 1936, los túneles no se contruyeron hasta dos años después: "En la prensa local y las actas municipales, no se hace referencia a ellos hasta el 38, coincidiendo con el inicio de los bombardeos en la provincia". 

El principal problema fue alimentar a la población que hizo el esfuerzo de trabajar los fines de semana en la construcción "muchas veces sin conocimiento y con lo que tenían a mano". De hecho, en algunos casos se utilizaron troncos de palmera como pilares de sujeción. Así se explica que algunos túneles se desplomaran. Es el caso del nº2 en el Raval, que en 1955 se hundió a la altura de la Plaza Mayor de este barrio, atrapando a un grupo de niños.

 
Enterrados por la historia

Por fortuna, Elche, al contrario que otras poblaciones como Villajoyosa o Alcoy, no sufrió ningún bombardeo durante la Guerra. "Algo extraño teniendo en cuenta que la ciudad era una de las mayores productoras de avituallamiento". Existían tres fábricas de guerra: una en Ripoll, otra era la Hiladora, y la última en la carretera de Santa Pola.

Aun así, en alguna ocasión los ilicitanos sí que tuvieron que bajar a los túneles. "Cuando se bombardeó Alicante, las alarmas de la fábrica de la Hiladora sonaron por la amenaza de los aviones".

Una vez finalizada la Guerra, los refugios cayeron en desuso. De hecho, muchos se han tapiado al construirse nuevos edificios y aparcamientos subterráneos. Es el caso del nº4 sobre el que se edificó el aparcamiento del Gran Teatro o el nº5 bajo la plaza de las Flores. Aun así, quedan muchos tramos en buen estado. Es por ello que el Ayuntamiento ya ha adelantado que trabajará para conservar los restos encontrados bajo el Mercado y estudiará la posibilidad de abrirlos al público. 

Una forma de recuperar un trozo de nuestra historia, escondido bajo el suelo de Elche.